De la Madre de Dios

Vista aérea del Monasterio

Situado en el extraradio, junto a la antigua N-I; fundado por motivos de carácter familiar por el Duque de Lerma, ya que como priora de su fundación entró la suegra de su primogénito, el Duque de Uceda, la condesa de Santa Gadea, doña Luisa de Padilla y Acuña. Las obras se iniciaron en 1608 con la intervención personal del arquitecto Francisco de Mora, aunque las trazas definitivas fueron aprovechadas por Fray Alberto de la Madre de Dios.

El convento es austero, clásico, monótono, sin casi elementos decorativos, como era norma en las obras del fraile carmelita. La Iglesia es de sencilla planta de cruz latina, con coro a los pies, y un retablo de orden clasicista, con columnas de estilo corintio.

Destaca la talla de Santa Teresa del S. XVII, y la Virgen del Carmen existentes en La Iglesia del Monasterio. Sorprende la altura y sobriedad de los muros del monasterio.

Habitado hasta finales de 2016; en diciembre de ese año, las 8 MM. Carmelitas Descalzas que convivían en el Monasterio se desplazaron a la localidad de Villanueva de la Jara (Cuenca), donde existe otro monasterio de la misma Orden.